Tarda tanto la luz

Por Kornelius Dekker

Supimos que el delirio era
una forma de sostenernos
en los precipicios.

 Martha Kornblith

3.13 a.m.

Llegan/ el ceño de José Antonio/ la mirada de Alejandra/ la sonrisa de Sylvia/ el silencio de Paul

De entre todos/ el poeta de la ofendida belleza me trae antes del alba el mandamiento de alejarme en silencio/ y lo mismo que él/ recuerdo apenas el lugar de mi ausencia

Martha y Anne llegan después de las palabras rotas/ y hablan de versos que no caben en este mundo

Se sientan aquí/ en esta hora execrada por el reloj

Me prestan sus voces

Les digo gracias/ hace mucho que no tengo una

Solo Paul calla/ no hay voz posible/ me dice/ y miro mis manos/ que ayer eran ciertas/ cadáveres de letras alucinando su vitalidad

Otra vez el filo de la madrugada se desliza sobre mi cuello

Miro al espejo de mi estudio/ está vacío de mí/ solo libros y su quietud

————–

Dekker, K. (2015). Evanescencia. Caracas, Venezuela, Círculo de Akanthos, p. 14.

NOTA: Kornelius Dekker es un heterónimo de Jerónimo Alayón Gómez.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.